La actividad se plantea como un escape room lingüístico que se desarrolla a lo largo de una única sesión de una duración de 90 minutos. El objetivo principal es que el alumnado descubra, comprenda y utilice locuciones idiomáticas relacionadas con los colores a través de retos colaborativos.
Al inicio de la sesión, el o la docente introduce brevemente la dinámica: la clase se convierte en un espacio donde “algo ha pasado” y los colores han perdido su significado. Para recuperarlo, los y las estudiantes deberán resolver una serie de pruebas que les permitirán descifrar un código final.
El grupo se divide en pequeños equipos de 4-5 personas, favoreciendo así la interacción y el aprendizaje cooperativo. Cada grupo recibe un primer sobre o pista que da comienzo al juego.
A lo largo de la sesión, el alumnado tendrá que superar diferentes retos:
1. ¿Que está pasando aquí? (15 minutos)
Se les presentan imágenes y pequeñas situaciones cotidianas (por ejemplo, una persona avergonzada, alguien sin dinero, una discusión, etc.) que deberán relacionar con las locuciones correspondientes. Aquí empieza el trabajo de inferencia, intentando deducir el significado a partir del contexto y de los elementos visuales.
2. Encajando las piezas (15 minutos)
Seguidamente, se introduce un reto donde deben unir cada locución con su significado. Esta actividad les permite comprobar sus conclusiones iniciales, favoreciendo un aprendizaje más consciente.
3. Mensaje oculto (15 minutos)
A continuación, se propone una actividad más activa: completar pequeños diálogos o mini situaciones en las que falta la locución adecuada. De esta forma, los y las alumnas empiezan a trabajar la producción, aunque todavía de forma guiada.
4. La prueba definitiva (25 minutos)
En la última parte del escape room, cada grupo debe crear una pequeña situación o mini escena en la que utilicen al menos dos de las locuciones trabajadas. Esta parte es fundamental, ya que implica pasar de la comprensión al uso real de la lengua. Además, conecta con su necesidad de expresarse y con ese componente más social mencionado al principio.
Cada prueba superada les da una pista (número, palabra, color…) que finalmente les permitirá resolver el enigma final y “escapar".
5. Conclusión final (20 minutos)
Para terminar la actividad, se realiza una breve puesta en común en la que se revisan las expresiones, se aclaran dudas y se reflexiona sobre cuáles les han resultado más fáciles, más difíciles o más curiosas. También se puede aprovechar este momento para comentar diferencias con el italiano y reforzar el componente intercultural.
Este es el Genially que proyectaremos en la pizarra digital durante la actividad:
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